Blog

Por Jacqueline Dolores Dagnino

ENERO:  iniciar el año desde la presencia, no desde la exigencia.

Una mirada terapéutica para quienes inician el año buscando sentido más que exigencia

Enero suele presentarse como un mes de comienzos decisiones y propósitos. Sin embargo, para muchas personas también es un tiempo de cansancio, confusión interna y cierta sensación de desubicación emocional.

No siempre llegamos al inicio del año con claridad, y eso no significa que estemos haciendo algo mal.

Enero como umbral interno

Más que un punto de partida acelerado, enero es un umbral: un espacio intermedio entre lo que fue y lo que aún no toma forma. Un tiempo que invita menos a la acción inmediata y más a la presencia consciente.

Desde una mirada Humanista y existencial, no todo inicio exige movimiento. Algunos inicios requieren pausa, observación y honestidad interna. Forzar decisiones, cuando aún no hay claridad, suele alejarnos de nosotras/os  mismas/os.

La presión de tener que empezar bien

El mensaje social suele ser claro: nuevo año, nueva versión, nuevos objetivos. Sin embargo, esta presión externa muchas veces ignora el estado real de nuestro mundo emocional.

Cuando intentamos avanzar sin escucharnos aparece el desajuste: cansancio, autoexigencia y desconexión; no porque falte voluntad, sino porque falta presencia.

Presencia: un acto terapéutico

Estar presentes no es resignarse, ni quedarse quietos, inmóviles. Es un acto profundo de conciencia.

La presencia permite:

  • Reconocer dónde estoy emocionalmente
  • Validar lo que siento sin juzgarlo
  • Escuchar antes de intervenir

Desde enfoques como, la atención plena y la terapia de aceptación y compromiso, la presencia, es la base desde la cual, cualquier cambio auténtico, puede darse.

Reubicarse internamente

Reubicarse no es retroceder, es volver al centro.

Enero es un mes apropiado para preguntarnos:

  • ¿Cómo estoy realmente?
  • ¿Qué necesita hoy mi mundo interno?
  • ¿Desde dónde quiero iniciar este año?

No para responder de inmediato sino para permitir que esas preguntas ordenen suavemente tu interior

El método CreSer+ como mapa

Desde el método CreSer+, este momento del año, no se vive como un proceso de acción, sino como una fase de reubicación consciente. Antes de avanzar, el mapa invita a:

  • Habitar la conciencia de una/o  misma/o
  • Escuchar la emoción sin corregirla
  • Recuperar el equilibrio interno

La acción llegará más adelante, cuando tenga sentido.

Iniciar el año desde dentro.

No todo enero tiene que ser productivo. Algunos días son profundamente significativos, simplemente, porque nos permiten estar con nosotras/os mismas/os de una forma más honesta.

Iniciar el año desde la presencia, cambia la calidad de todo lo que viene después.

Tal vez no sea el mes para decidir, sino para escucharte. Y, eso, aunque no siempre se note por fuera, es un acto profundo, de cuidado y transformación.

Una pausa antes de seguir

Si quieres, antes de cerrar esta lectura, detente un momento, respira con calma, y pregúntate, sin buscar respuesta inmediata:

¿Dónde estoy, internamente, en este inicio de año?

Permite que la respuesta se muestre a su ritmo, no hace falta hacer nada con ella ahora.

Compartir este articulo

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Ir al contenido